Netflix

Los miniadultos mal animados de Claro

En esta oportunidad dedicaré esta entrada a criticar uno los “brillantes” comerciales de Claro donde se usan niños para vender productos.

Marca: Claro – País: Colombia – Producto: Nuevo decodificador y de paso Claro video – Agencia: No sé y no importa

Los personajes

Adolescente hombre: Un pelado de no más de 16 años, medio tímido, que no menciona más de dos frases en un comercial que dura más de lo normal, un minuto (1:00) para ser exactos.

Adolescente mujer: Una nena que tampoco pasa de los 16 años, se enfrenta a una situación medio romántica con el sujeto antes mencionado, promete un juguete para el personaje principal y aunque se ausenta un rato para buscarlo, cuando regresa nunca le da el juguete al niño. Es invisible ni le resta ni le pone a la escena.

Niño: Es el personaje principal del comercial, no parece tener más de tres años, lleva toda la responsabilidad del mensaje, sin embargo, a los creativos del comercial se les ocurrió que la sacarían del estadio animando su boca e incrustarle a la mala una voz de un niño de ocho años. Eso no es nada, el niño es el que vende el producto, enseñando a los adolescentes cómo funciona, y para completar el infante, a su edad ya sabe de géneros de cine y televisión ¡Es un genio con dientes de adulto!

Argumento

La idea desde el inicio ya está mal ejecutada, primero porque es una idea cuya base es gringa, para entender esto recuerden ese capítulo de los Simpson donde Marge y Homero contratan una niñera y Bart se enamora de ella, pues esto es algo así, y no es que odie a los gringos, simplemente nuestro contexto social y cultural es muy diferente, nuestros hábitos, costumbres y comportamientos difieren tanto de la escena representada que no nos identificamos con esos personajes y con la escena ¡No hay nada autóctono! Lo cual desconecta la audiencia del producto.

Segundo, porque el papel del niño es inverosímil, es un Frankenstein de malas decisiones, un niño de tres años, es eso, un niño, no un vendedor de enciclopedias puerta a puerta o en su defecto un testigo de Jehová, luego de eso la animación de la boca es perversa, el tamaño, los dientes y la boca no se acomodan a la realidad, a eso le agregamos que la voz no coincide tampoco con la edad del niño. En definitiva este un proyecto mediocre de personaje principal.

Tercero y más importante, este comercial en temas mercadeo y publicidad, se raja. La duración del mismo es de un minuto, cuando lo más aconsejable es que no pase de los treinta segundos, tanto para formatos digitales como para televisión, en este orden de ideas, contamos con treinta segundos para contar una buena historia que impacte, conecte y por consiguiente venda, esto se logra con una buena idea que logre el objetivo de la marca y esto me lleva al objetivo estratégico del comercial, desde un inicio se promociona el nuevo decodificador, sin embargo, le embuten al niño la responsabilidad de vender también el servicio de Claro Video, entonces ¿al fin qué? ¿es el decodificador o la mala copia de Netflix? eso confunde a la audiencia.

Reflexión

Este análisis me deja más preguntas que respuestas, en el afán de vender servicios ¿Cuál es el mensaje del comercial? ,¿dejar en manos de adolescentes con las hormonas alborotadas a los niños?, ¿dejar que la tecnología y la televisión eduquen a los niños?, ¿por qué al momento de crear buscamos referencias que no tienen nada que ver con lo que somos?, ¿estamos en una crisis creativa?, ¿quiénes son los responsables de animar y editar este comercial?, ¿por qué la nena nunca le dió el juguete al niño?, ¿en serio ver televisión es más entretenido que dar un beso? y así…

 

 

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