¡No hablen por que ajá!

Detesto cuando cuando mis iguales de generación creen saberlo todo.

Sí somos millennials y nos empoderamos de las plataformas tecnológicas para usarlas a nuestro antojo, crear, co-crear, emprender, aprender etc… y de hecho esta muy bien, le estamos dejando a los centennials y a las generaciones futuras las bases de la cultura, la educación y la tecnología de nuestro tiempo, demostrándoles a las generaciones anteriores que el mundo no nos quedó grande y con gran orgullo decimos que lo estamos inventando.

Se dice que somos la generación más educada, y puede que sea totalmente cierto, el tema es que no nos debemos creer el cuentico completo, nos hace falta mucho, y ese es uno de nuestros problemas, creer que somos lo último en guarachas.

Durante los últimos días leyendo columnas de blogs y periódicos web, me di cuenta de eso, nos creemos con soberbia los dioses digitales, como si los esfuerzos de la contracultura fueran cualquier cosa, algo etéreo, y eso es fastidioso. Es tanta la vanidad que caemos en el error de argumentar nuestras ideas con fuentes incompletas, olvidamos observar, ir más allá de la información que tiene Google haciendo creer que nuestra opinión es la ley.

Mi invitación es mirar hacia atrás y si, sentirnos orgullosos, somos la generación más que lee, critica, piensa, investiga, llena museos, bibliotecas y galerias, eso me parece maravilloso, pero no olvidemos que lo que somos, lo somos gracias al resultado de un proceso evolutivo que viene desde hace millones de años y que seguramente las futuras generaciones serán mejores que nosotros, no estarán tan atadas al celular sin duda alguna.

No subestimemos la inteligencia de los que vienen y de los que ya dejaron su huella en el planeta, no hablemos por que ajá.

Focos de resistencia

“La cultura es la suma de todas las formas de arte, de amor y de pensamiento, que, en el curso de siglos, han permitido al hombre ser menos esclavizado.”   André Maraux

Focos de resistencia ha sido una expresión que comencé a conocer y a comprender gracias al escritor bogotano (y mi favorito) Mario Mendoza, en sus entrevistas a diferentes medios y a través de sus libros. Él los define como esos espacios que son un oasis en medio de la ignorancia, la tecnología y la violencia que son nuestro pan de cada día.

Es así como estos focos de resistencia son a su vez, bibliotecas, museos, jardines, centros históricos, galerías, universidades y cualquier lugar donde la cultura nace, emerge, se concentra y está ahí para ser encontrada y comprendida.

 

14

Museo de arte del Banco de la República

En Bogotá tenemos tantos focos de resistencia como los podamos imaginar, y estar allí es un gozo y un escape que nos alimenta a nivel cultural,  intelectual e incluso espiritual.

El pasado sábado recorrí algunos de estos lugares que me hicieron repensar mi propósito, reflexionar sobre mis actos y recibir historias, anectotas y aprendizajes que a la final vienen siendo mis raíces.

 

Inyección de colores

Así, cuando se necesita una buena dosis de imaginación para escapar.

jeringa-1

 

Cuando se desea hacer algo, entretenerse para elevar la imaginación y transportarla a otro mundo distinto, muy distinto a la realidad, la mente empieza a trabajar. Pintar, untarme, manchar mi ropa y no pensar en otra cosa más que escapar a través de un lienzo y pinturas, es mi combustible para elevar mi imaginación.

1

Inspirada por las técnicas raras, poco convencionales y muy adelantadas a su tiempo, Pollock me dio una idea que desde hace mucho tiempo había rondado por mi cabeza: pintar con jeringas.

Fue así que experimentando con manchas, lineas, y densidades terminé por inyectarle algo de diversión y color a ese ratico que me permite concentrarme en solo crear y recrear. Este fue el resultado:

2

3

4

 

Técnica: Jeringado, acrílicos en durex